¿Cómo hacer buttermilk o suero de mantequilla casero y sin lactosa?

¿Cómo hacer buttermilk o suero de mantequilla casero y sin lactosa?

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Si como a nosotros te gusta preparar dulces en casa, seguro que te has topado por ahí con alguna receta que lleva buttermilk. Es un ingrediente muy conocido en la repostería estadounidense y lo usan para hacer más esponjosas y suaves las preparaciones. Muffins, bizcochos, tortitas. Las posibilidades son muchísimas y solo al nombrarlos ya se nos hace agua la boca.

A este ingrediente también se le conoce como suero de mantequilla (aunque ya sabes, los nombres en inglés casi siempre suenan más profesionales). A veces cuesta un poco conseguirlo en los supermercados, pero por suerte es muy fácil hacerlo en casa. Por eso, en Kaiku Sin Lactosa, te enseñamos cómo hacer buttermilk, para que lo tengas siempre a mano en tus recetas. Pero empecemos por el principio.

¿Qué es el buttermilk?

Como ya te contamos, el buttermilk es suero de mantequilla, es decir, es el sobrante que queda tras separar la nata de la leche para preparar mantequilla. Es un líquido algo espeso, amarillento y con un toque agrio. Aunque en el método tradicional se hacía con leche fresca, hoy en día se usa fermentada, para conservarlo mejor.

En España usamos el buttermilk como parte de una preparación, pero hay lugares como Alemania u Holanda donde lo consumen como una bebida más. En la India también es muy habitual tomarlo como refresco durante el verano.

¿Te imaginas acompañar la fruta y la granola de la mañana con un poco de suero de mantequilla tibio? ¿O quizás tomar un vaso con hielo picadito en una terraza? Nosotros, por ahora, lo dejamos para los postres, pero te damos la receta para que lo hagas en casa, y que sea tu curiosidad la que decida. ¡Si te atreves, nos tienes que contar todos los detalles!

Cómo hacer buttermilk

Si te animas a preparar tu propio buttermilk para no quedarte con ganas cada vez que lo ves en una receta, solo presta un poco de atención, porque ni siquiera te hará falta apuntarlo. Nuestra propuesta es rápida y más fácil que dar un consejo. Lo único que necesitas es una taza de leche entera sin lactosa y una cucharada de zumo de limón. Te dejamos dos minutos para ir a por ello a la nevera y arrancamos.

Suero de mantequilla en un solo paso

Para preparar tu suero de mantequilla lo único que necesitas es mezclar el zumo de limón con tu leche entera y dejar reposar unos 15 minutos. Pasado ese tiempo, la apariencia será de leche cortada y estará listo para usarlo.

¿Ya?

Pues sí, te dijimos que la cosa era fácil e iba en serio. Pero te daremos un par de indicaciones extra para que las tengas en cuenta en el momento de preparar tu buttermilk:

  • Puedes sustituir el zumo de limón por vinagre de manzana. En este caso tendrás que doblar la cantidad, es decir, usar dos cucharadas de vinagre por cada taza de leche.
  • Si lo guardas en la nevera en un envase hermético lo podrás utilizar hasta dos semanas después de prepararlo.
  • Congelarlo también es una opción, y en este caso te puede durar unos tres meses.
  • Funciona como un sustituto del yogur en recetas de bizcochos y magdalenas.

Ahora que sabes cómo hacer buttermilk, no habrá receta que se te resista. Así que ponte manos a la obra con esa que dejaste olvidada por no encontrar buttermilk en el súper. ¡Y no dejes de contarnos si te atreves a tomarlo para acompañar el desayuno!

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