Postres “cool and cold”: polos caseros para refrescar a toda la familia

Postres “cool and cold”: polos caseros para refrescar a toda la familia

Existe un alimento que se parece mucho a la felicidad; aunque la respuesta que se nos venga inmediatamente a la cabeza seguramente sea el chocolate, pensadlo fríamente: ¿chocolate? ¿seguro? Vale, ahora todos tenéis en mente un delicioso, ligero y, sobre todo, frío polo: porque algo tienen los helados sobre un palo de madera que nos devuelve a la infancia y nos hace disfrutar del verano como cuando teníamos bastantes años menos.

¿En qué momento perdimos las buenas costumbres? Porque nunca debimos descuidarlas, y porque es una receta tan fácil como veraniega, como familiar (convertir a los niños en mini chefs por un día y enseñarles cómo hacer helado casero augura mucha diversión), compartimos con vosotros la receta para disfrutar de los polos caseros tanto como siempre. ¡Y para que los más pequeños coman fruta como si se les fuera la vida en ello!

Cómo hacer polos caseros de yogurt helado

La versión larga de la receta: consiste en mezclar el yogur con la fruta de nuestra elección, batirlo hasta que quede una mezcla cremosa, y congelarlo en moldes de polo. Si tenéis fruta muy madura, es una salida estupenda para poder consumirla sin que se estropee. Para este ejemplo, elegimos fresas: el polo por excelencia (con perdón al de limón). Para cuatro personas, las cantidades idóneas son unos 150-180 gramos de fresa, 250 ml de yogur natural Kaiku Sin Lactosa y azúcar al gusto dependiendo de la dulzura característica del paladar familiar. Y, aunque los pasos se explican solos, los desglosamos para los que os gusta seguir las recetas a rajatabla.

receta de polos caseros

  • Lavamos las fresas y las cortamos en pedacitos medianos.
  • Las mezclamos con el yogur y batimos hasta obtener una crema ligera de textura.
  • Al molde, al congelador y… ¡a enfriar hasta que se conviertan en yogurt helado!

cómo hacer helado casero de yogur

Receta de helados caseros artesanales sin lactosa

¿Y si tenemos el día vago pero, aun así, no queremos renunciar a un rico polo con sabor a fruta? Pues también tenemos buenas noticias: haciendo hueco en el congelador y echando mano de los yogures de fresa o frambuesa de Kaiku Sin Lactosa, también podemos disfrutar en casa de un helado ligero y digestivo – los polos sin lactosa no conocen la expresión “empacho por helado”-. ¿La receta? Cogemos un pack de yogures de nuestro sabor favorito, retiramos la tapa y colocamos (lo más vertical posible, para que luego sea fácil de retirar) un palo de madera o de plástico (los de los moldes de polos sirven). Colocamos en el congelador, dejamos enfriar y… ¡nuestros helados sin lactosa listos en menos de 3 minutos!

Porque la comida casera también puede servirse fría y, además, estos polos caseros sin lactosa tienen una ventaja clara: es prácticamente imposible que salgan mal, y los niños se lo pasarán bomba sin posibilidad de catástrofe en la cocina. ¿Alguien que no se apunte a degustar un delicioso helado artesanal de creación propia? #daelpaso y consume tus yogures Kaiku Sin Lactosa favoritos de una manera diferente!

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