Receta de galletas de mantequilla sin lactosa: Las galletas que querían ser cookies

Receta de galletas de mantequilla sin lactosa: Las galletas que querían ser cookies

Aprende la receta de galletas de mantequilla, porque ¿Hay algo más delicioso que el olor de las galletas de mantequilla en el horno? En Kaiku Sin Lactosa creemos que no. Como los aires de desescalada son cada vez más esperanzadores pero seguimos pasando mucho tiempo confinados, no se nos ocurre una forma mejor para ambientar la casa que hacer galletas de mantequilla bien doradas con esta receta.

La receta de galletas de mantequilla es todo un clásico. Estas galletas son el equivalente a los pendientes de perlas de la repostería: siempre sientan bien a todo el mundo (si son sin lactosa). Hornearlas te convierte automáticamente en un lord inglés que se prepara para la hora del té. ¿Pero qué sucede cuando reinventas un clásico?

Galletas de Mantequilla sin lactosa: ¿Hay algo más delicioso que su aroma cuando salen del horno?

Nuestro amor por estas pastas de mantequilla es tal que creemos que merecen un homenaje. Hemos imaginado qué pasaría si se encontraran con sus hermanas estadounidenses, las cookies, y os traemos una receta irresistible (y sin levadura ni lactosa): galletas de mantequilla salada con chocolate y escamas de sal.

Galletas de mantequilla receta

Cómo hacer galletas de mantequilla con un twist

Tiempo: menos de una hora

Ingredientes galletas de mantequilla sin lactosa:

  • 255 gr de mantequilla salada fría sin lactosa (2 y ¼ de barra)
  • 100 gr de azúcar granulado
  • 55 gr de azúcar moreno
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 325 gr de harina común
  • 170 gr de chocolate negro (amargo si te gusta) cortado a trocitos
  • 1 huevo
  • Sal en escamas

Cómo hacer galletas de mantequilla: Preparación paso a paso

  1. Coloca dos bandejas para el horno con su papel extendido. Antes de nada, puedes mezclar los ingredientes en la batidora o hacerlo manualmente. Sea cual sea tu método, pon en un recipiente la mantequilla casera sin lactosa, los dos tipos de azúcar y la vainilla y bate en torno a 5 minutos hasta que obtengas una consistencia esponjosa y ligera. Emplea una espátula para reunir toda la mezcla y ve añadiendo poco a poco la harina hasta que no sepas diferenciar los ingredientes.
  2. Una vez tengas una masa homogénea, añade las pepitas de chocolate y mezcla para que se integren. Si es necesario, moldea la masa con tus manos para asegurarte de que todos los ingredientes están bien incorporados. La textura que buscamos es similar a la de la plastilina. *No es necesario que el chocolate sea de repostería. Lo ideal es no triturarlo, sino dejar algunos pedazos grandes para que se distingan  sobre las futuras galletas.
  3. Divide la masa obtenida por la mitad, y guarda cada parte en un envoltorio de papel film. Usando tus manos, estira la masa hasta formar un rollo alargado sin preocuparte porque quede en un cilindro perfecto. Es importante que sea compacto para que la densidad de la galleta sea lo más similar a la original. Como resultado, cada mitad debe tener en torno a 15 centímetros de largo y 5 de diámetro. Una vez estén listos, déjalos reposar en torno a 2 horas para que se endurezcan un poco.
  4. Calienta el horno a 200ºC. Pinta el exterior de los cilindros con huevo batido y pásalos por azúcar para que capturen los granos y el borde quede crujiente.
  5. Coge un cuchillo de sierra y con cuidado corta rodajas de 3 centímetros aproximadamente. Si en el proceso te topas con algún trocito de chocolate que impide el paso del cuchillo, sierra despacio para no estropear la forma de la galleta. Si las galletas se rompen en el proceso, vuelve a amasarlas y a juntarlas; esta masa es muy permisiva. Y por eso esta receta es ideal para hacer con niños.
  6. Ve colocando todas las galletas en las bandejas del inicio dejando algo de separación entre una y otra. Espolvorea las escamas de sal. Introduce en el horno y hornea entre 12 y 15 minutos hasta que los bordes comiencen a tostarse. Cuando estén listas, deja que se enfríen y ten cuidado de no devorarlas todas.

Conservar masa de galletas

Conservar la masa en la nevera o congelar la masa de galletas

Esta receta de galletas de mantequilla tiene una ventaja: puedes dejar la masa hecha y conservarla en la nevera hasta una semana antes de cocinarla. Otra opción si quieres economizar tus esfuerzos es hacer el doble de masa y congelar la mitad. Envasada y dentro del congelador, la masa de galleta puede conservarse hasta un mes y así tendrás galletas de mantequilla recién horneadas cada vez.

Y con el resto de los ingredientes ¿Se pueden congelar? Descubre nuestro post sobre congelar lácteos, y ¡Ningún producto se echará a perder!

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