¿Se puede congelar la nata? ¿Qué pasa si lo hacemos? Consejos para hacerlo de la mejor manera

¿Se puede congelar la nata? ¿Qué pasa si lo hacemos? Consejos para hacerlo de la mejor manera

Hoy, nos paramos a resolver una duda habitual que surge cuando las cantidades se nos van de las manos: ¿se puede congelar la nata?

Y es que cuando llega la primavera nos ponemos a preparar recetas y a trajinar en la cocina más de lo habitual. ¿Qué le vamos a hacer? Con la llegada del buen tiempo nos da por cocinar. Seguro que te has visto en esta situación. Te entusiasmas más de la cuenta y acabas preparando comida para una boda. Nos ha ocurrido, entre otras cosas con el roscón (¿quién dice que es solo en enero?) y a la hora de querer congelarlo surge la duda.

Por eso, en Kaiku Sin Lactosa te contamos todo lo que necesitas saber para conservar la nata de la mejor manera posible, y poder usarla así en diferentes ocasiones.

¿Qué ocurre con la nata congelada?

Lo más importante que debes saber es que no hay ningún problema al congelar la nata, pues no se va a estropear, pero sí suceden cambios que tienes que tener en cuenta. Además, la cosa varía según si la nata está montada o no. Te contamos en detalle cada caso.

Congelar nata sin montar

Si congelas la nata sin montar, una vez la saques del congelador se separará la parte grasa, que tiende a cuajarse, y la líquida, que es el suero. Esto no significa que se haya deteriorado aunque pueden alterarse sus características organolépticas, es decir, quizás no sepa ni huela igual. Además, una vez que se ha roto la emulsión ya no puedes montarla.

Ahora bien, aunque no te sirva para volver a hacer un roscón o unas fresas con nata, sí que podrás usarla en preparaciones como cremas o purés. Esto pasa porque, al mezclarse con otros ingredientes, retoma una textura homogénea, aunque no sea esa de nubes que nos encanta en los postres.

Congelar nata montada

En el caso de la nata montada, con o sin azúcar, es posible que conserve su textura, pero para eso debes tener cuidado. Lo ideal es colocarla en mangas pasteleras con su boquilla y guardarlas en un recipiente hermético. Además, tendrás que usar la función de enfriamiento rápido para evitar que se desmonte antes de congelarse.

Sí, se puede congelar la nata: algunos trucos para hacerlo con éxito

Si te ha quedado más nata de la cuenta, temes que se eche a perder o simplemente quieres guardarla en el congelador y que te dure más tiempo, ten en cuenta estos consejos para conservarla lo mejor posible:

  • Utiliza siempre recipientes herméticos y evita que quede demasiado aire Eso sí, cuando se trata de nata líquida debes dejar un poco de espacio, porque tiende a expandirse al pasar al estado sólido.
  • Descongela la nata en la nevera, pasándola al menos una hora antes de usarla. Si la sacas del congelador para dejarla fuera, el cambio de temperatura la estropeará.
  • Se puede congelar la nata, pero nunca la tengas más de 3 meses. Por tratarse de un producto delicado, no se lleva bien con largos periodos de almacenamiento.
  • Usa siempre nata de, al menos, 35% de materia grasa. De lo contrario, será muy difícil que tome consistencia, aunque vayas a usarla solo para cocinar y no para montar.

La nata, como muchos otros lácteos, es un alimento peculiar en el momento de guardarla en el frigorífico. El hecho de que sea una emulsión limita un poco las posibilidades de uso después de la congelación. Pero para todo hay un truco, y con ciertas precauciones como las que te hemos mencionado se puede congelar la nata y usarla sin problemas bastante tiempo después.

Imprimir

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

He leído y acepto el Aviso Legal y la Política de Privacidad.

*

LO MÁS VISTO

CATEGORÍAS

POSTS RELACIONADOS

FACEBOOK

TWITTER

INSTAGRAM

TAGS