01SEP 15

Vuelta al cole con sabor: polos de sandía

Vuelta al cole con sabor: polos de sandía

Una ola de calor tras otra, ¡vaya verano de calor! Pero, ahora que las temperaturas parecen dar más tregua, nos cuesta dejar de tomar cosas fresquitas: ¡apetecen como nunca! Por supuesto, frescas y saludables, que ya es momento de empezar en la rutina “vuelta al cole” y continuar cuidándonos. Porque es posible aprovechar al máximo las propiedades y el sabor de la fruta, y porque un manjar tan delicioso como es la sandía merece un buen homenaje en los últimos días de verano (todos nos resistimos a dejar que termine), os proponemos una nueva versión de polos de fruta. Refrescantes, ligeros y sanos: tres palabras que deberían ser clave en todas nuestras recetas.

Recetas_Fáciles_Saludables_Ligeras_Kaiku_Sin_Lactosa

Ingredientes

El zumo de 3 limones (¡cuidado con los ojos al hacerlo!)

1 cucharadita de sacarina líquida

3 tajadas de sandía

Un pellizco de sal (sin emocionarse)

Receta de polos de sandía

  1. Exprimir bien los limones cuidando que no caiga nada de pulpa (parece un trabajo de virtuoso, pero tranquilos: luego resulta ser fácil). Endulzamos con la sacarina líquida según el punto dulce que más nos guste… y la cantidad de azúcar que necesitemos para afrontar emocionalmente la vuelta al cole.
  1. Coger nuestros moldes de polos y rellenar hasta la mitad. Como vimos en nuestra anterior receta, si no tenemos moldes de polos podemos usar otros instrumentos caseros (¡viva la inventiva del chef amateur!) como vasitos de cristal. Colocamos un palito de madera (o unas pajitas de colores) en el centro y pasamos los (futuros) polos al congelador durante un buen rato mientras preparamos la sandía.
  1. Con ayuda de una batidora o robot de cocina, trituramos la sandía bien hasta conseguir una textura de zumo. No os asustéis: estará muy líquida porque la sandía tiene una gran cantidad de agua. Es un punto a nuestro favor, hará que nuestros polos salgan perfectos. Una vez tengamos el zumo de sandía listo, añadimos un pellizco de sal. Si todavía consideramos que la sandía no está lo suficientemente dulce como para ahogar las penas de nuestra “operación regreso” (o si está demasiado amarga para los niños), añadimos también un poco de sacarina líquida. Ahora, mezclamos todo bien.
  1. Sacamos los moldes del congelador. A estas alturas el zumo de limón debe estar casi congelado para que la sandía quede arriba y quede un polo bicolor. Aunque, como la estética es importante pero el sabor también, no os preocupéis mucho por esto. Si los sabores se mezclan, además de muy ricos, los polos quedan también con un color mezclado muy divertido.
  1. Pasamos al congelador los moldes, hasta que los polos estén duros y bien fríos. Por ejemplo, si nos los queremos tomar por la tarde, lo mejor será planificarnos (así estrenamos agenda, como los niños en el cole) para prepararlos la noche anterior.

Recetas_Sin_Lactosa_Polos_De_Sandía

Otros secretos del chef por si os habéis quedado con ganas:

  • También podemos usar melón y cerezas. La combinación es deliciosa, y así iremos aprovechando más frutas veraniegas antes de que nos abandonen para hibernar.
  • Para caprichos mini: podemos usar unos vasitos redondos de chupito para hacer mini polos y tomarlos como postre durante la cena.
  • Para una textura diferente y muy fresca, podremos también añadir unos trocitos de fruta entera: fresas, arándanos, unas hojas de hierbabuena o unos gajos de limón. ¡En la creatividad está el gusto!
  • Para una merienda equilibrada, los podremos combinar con yogures naturales Kaiku Sin Lactosa. ¡Probad la mezcla de sabores!

¿Te apuntas? Avisamos por adelantado: en cuanto los pruebes, desearás que las sandías estén todo el año en temporada. Y, por qué no, ¡el verano también!

 

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